© 2019 Silvia González Delgado

PUNTO DE QUIEBRA: La serie El Chapo

¿Recuerda usted que en la guerra contra el narcotráfico había piezas que no encajaban?  En los días del 2006 al 2010 por más que escuchábamos a los expertos intuíamos que faltaban piezas al rompecabezas, piezas que Netflix brinda hoy, frescamente, para hacer click, y exclamar: ¡Ah, era por eso! La recomiendo como el documental antropológico narco político más real que se ha filmado y que será visto en el mundo por su argumento dolorosamente maquiavélico. Solo tengo dos cosas que anunciarle: la primera es que no coma palomitas porque las va a vomitar, y la segunda que espere a que pasen las elecciones para presidente porque no va a querer votar, y no votar es anarquía.  

Según los creadores de la serie Felipe Calderón apostó al Chapo Guzmán a pacificar el país de las trifulcas entre cárteles, y le concedió tres millones quinientos mil dólares, cuatro mil doscientos sesenta miembros del ejército, diecisiete aeronaves de ala fija, veintinueve de ala rotativa, doscientos cuarenta y seis vehículos terrestres, novecientos federales de apoyo, trescientos de seguridad regional, mil doscientos veinte de no sé dónde para no sé qué, pero que fueron carne de cañón, etc., y cabe hacer la pregunta: ¿Tiene caso detalles tan exactos?  No lo sé, no creo que a Netflix le importe dar a conocer la verdad, son una empresa que busca incrementar sus ganancias y un espectáculo más certero vende más, pero para los mexicanos es semilla de duda que raspa y duele, los huérfanos todavía andan por ahí sin padres, las madres de inocentes claman. Felipe Calderón, un presidente que merece mi admiración porque entregó un país al PRI con inflación controlada y con ciento sesenta mil millones de dólares en las reservas, suceso nunca visto según los expertos en economía, falló en este renglón. Tal vez debiera revelarnos las presiones que lo obligaron a hacer este posible pacto con el diablo.  ¿No sabría el inteligente Felipe que la única arma para combatir el narcotráfico es evitar el consumo, esto con una educación integral adecuada?   Además, los costos serían menos; recuerde que la población al ver que se mataban entre ministeriales, soldados y estatales perdió el rumbo y cualquier vecino secuestraba y robaba al otro; por esos días todos fuimos víctimas o victimarios.  

 Tengo aversión a la televisión por lo repetitivo de los argumentos, pero con esta serie que revela verdades que deberíamos saber por medios más serios, me he quedado magnetizada. Como escritora de historias sé que el lugar, los personajes y hasta las situaciones se pueden cambiar, pero no el resultado; y los mexicanos sabemos del resultado de tan absurda guerra.

 Esta serie televisiva revela sucesos como el caso de Carlos Ahumada, que para proteger su identidad en la serie se apellida Almada, (puede usted reírse). Ahí me enteré del porqué se graba en video dándole dinero a René Bejarano para la campaña de AMLO en 2006, y de inmediato entrega a la televisión tal video; si no recuerda el caso busque El Señor de las Ligas. En esos tiempos me cuestioné por qué el guapo Carlitos se filmó entregando billetes y luego mostró el video… hoy la pieza cae, se acomoda, hace click y resuelve el acertijo: ¡el compló de López Obrador!

Amable lector, no sé qué encontrará usted en esta serie, yo acomodé los faltantes a mi rompecabezas de aquella guerra. Verdad o mentira es punto de quiebra en mi criterio político, nada volverá a ser igual.

Namasté

www.silviagonzalez.com.mx

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