© 2019 Silvia González Delgado

El que mata la vaca

 

Si usted está harto de la corrupción este es el momento, si no lo está es porque, simplemente, es parte de ella.

La culpa del desfalco al estado de Chihuahua no la tiene César Duarte, el exgobernador, sino nosotros por cuestión de apatía. Y la apatía política tiene un alto costo.

Recuerdo aquella convocatoria de Jaime García Chávez, en el año 2014, para denunciar la capitalización del Banco Progreso, (el Banco que el secretario de Hacienda y Duarte crearon, 800 mil millones de pesos utilizados para inversión) y la poca gente que asistió. Ahí estaba Javier Corral, el actual gobernador de Chihuahua y que tiene preso a Alejandro Gutiérrez, sorprendido de que fuéramos tan pocos; nos pidieron que nos separáramos dos pasos al caminar por la Avenida Universidad para que en la foto se viera más gente; contábamos unas doscientas personas.  Sin duda Duarte se carcajeó al ver aquella miserable participación, y siguió robando, alegremente, confiado en que el siguiente gobernador le protegería. Pero si usted está harto de la corrupción este es el momento de revelarlo, acuda al llamado del gobernador Corral, firme las peticiones en Internet o plántese este domingo catorce en el centro de la ciudad, ponga su granito de arena y entérese de primera mano del uso que le dio este Duarte a los dineros que pertenecían a la educación de los niños chihuahuenses para que no terminaran delinquiendo, asaltando a mano armada a personas como usted y como me sucedió a mí en navidad. Fue un gran susto, pero en pleno asalto observé que eran unos niños dispuestos a matar por falta de oportunidad, no por un vehículo. Unos cuantos días y calles más adelante si hubo un homicidio, en consecuencia, el asaltante se suicidó con la cuerda de su zapato.

Las manifestaciones masivas, las protestas, la desobediencia civil y las huelgas son fuego que se propaga y da pesadillas a los dictadores tal fue el caso de Alemania, Polonia y otros países en 1989 que llevó al fin de la URSS. Javier Corral está haciendo el trabajo para el que fue elegido, arriesgando su integridad, golpeando a un gigante maquiavélico en la médula, y necesita cooperación. Apoyémoslo, ¿o es usted el que detiene la pata?

Namasté

www.silviagonzalez.com.mx

 

 

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